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El increíble caso del cliente “fantasma”


No, no es que el cliente fuera vestido con una sábana, o que apareciera y desapareciera continuamente, o que diera miedo, aunque un poco, si que daba, no, lo que quiero decir es que, realmente, “era un fantasma”

No es que sea la primera vez que me encuentro con un cliente de este tipo, claro, pero, de verdad que este, ha batido todos los récords o al menos, todos mis récords!

Os cuento la historia: hace unos días, se puso en contacto con nosotros un cliente. Necesitaba una nueva web y quería contar con nosotros en su proyecto. Todo de lo más normal. Fijamos una reunión y nos preparamos para escuchar sus necesidades y proponerle soluciones.

Llegó el día fijado y después de las presentaciones iniciales, lo primero que nos dijo es que su empresa estaba en un momento de gran expansión y que su web actual ya no le servía. Quería crecer y la web no le estaba ayudando, no le traía negocio, los clientes no le localizaban, etc. Todo continuaba siendo normal!

La segunda cosa que nos dijo (y esto, empezó a no sonar demasiado bien), es que, había entrado ya en contacto con varias empresas pero que no había encontrado a ninguna que estuviera a la altura de lo que él necesitaba. Seamos sinceros, claro que hay mucho “vende humo” por ahí pero, lo mismo que nosotros somos serios y sabemos trabajar, también hay otra mucha gente que igualmente, son buenos profesionales. O muy mala suerte había tenido este hombre o ¡algo no sonaba bien!

El caso es que, según nos contó, necesitaba un desarrollo a medida que integrara: ecommerce, blog, sistema de email marketing con creación y envío de newsletter, gestión de pedidos, emisión de facturas, control de stocks y de clientes y, por supuesto, intranet para gestionar todo, desde el blog, al ecommerce y por supuesto todos y cada uno de los contenidos de la web. Además, también necesitaba posicionamiento y trabajo de community manager.

A pesar de que estábamos un poco “moscas”, hicimos lo que hacemos siempre en estos casos. Intentamos recopilar la mayor cantidad de información posible. Sobre su empresa, su target, sus proyectos actuales y de futuro, sus expectativas, etc. Intentamos, en definitiva, hacernos una idea clara de lo que teníamos entre manos y de cuáles eran los problemas y las necesidades de nuestro nuevo cliente.

Después de casi 2 horas de reunión y con una idea ya bastante definida, informamos a nuestro cliente de que, el paso siguiente era hacer un estudio detallado de sus necesidades, valorar opciones de desarrollo y ver que tipo de proyecto sería el idóneo para su empresa y después tener una segunda reunión para exponerle nuestras conclusiones e ideas. De esta forma, una vez discutido el proyecto a fondo, estaríamos en disposición de ofrecerle un presupuesto lo más cerrado posible.Y, así, todos de acuerdo, quedamos en volver a vernos en dos o tres días.

Los siguientes dos días, los pasamos estudiando el proyecto de forma global (web actual, target, competencia, estrategias…) Cuando llegó el momento de la reunión teníamos un montón de ideas que comentarle a nuestro cliente y una propuesta sólida y bien estructurada.

La segunda reunión, se desarrolló sin mayores incidentes, al cliente le pareció perfecta la visión global y nos dedicamos durante casi 3 horas a concretar diferentes aspectos del mismo. Finalmente, le dijimos que ya estábamos en disposición de darle un presupuesto y que lo haríamos al día siguiente.

Cómo veis, hasta aquí, todo bastante normal pero… y ahora viene lo bueno… casi ya al despedirnos, me dice: “eso, si, afina todo lo que puedas porque, al lado de mi oficina, tengo unos que me hacen la web por 30 €”

En un primer momento, pensé que había entendido mal o que me estaba tomando el pelo, aunque, maldita la gracia, pero, no, que va! Había entendido perfectamente! Resulta que, según él, tenía a alguien que le hacia la misma web que le proponíamos por 30 € y aún estaba buscando ¡algo más barato!

Pero, ¿cómo se puede ser tan “fantasma”? ¿para qué pretender que eres o tienes algo que ni eres ni tienes? ¿para qué hacer perder el tiempo de esa forma y perderlo tú también? Incomprensible!

Una vez repuesta del shock, mi contestación, con toda la serenidad que fui capaz de reunir fue “pues, lo lamento pero, claramente nosotros no somos lo que buscas, yo de ti, saldría corriendo y le diría a ese que te hace la web (cualquier web) por 30 € que te la hiciera ya! está claro que es un genio, así que, no corras el peligro de que te nadie te robe el hallazgo”

Y, aquí termina el increíble caso del cliente “fantasma”, espero no volver a encontrar otro así en mucho tiempo porque sinceramente… no sé si seré tan educada con el siguiente!

2 comentarios | Deja tu comentario

Sillas Gaming

Este caso me pasó a mi en una de mis tiendas online donde vendo Sillas Gaming con el programa de afiliados de Amazon España y es un caso que parece ser que ocurre mucho con los ecomerces jeje. Un gran artículo :)

 

tazas

La verdad, vaya pérdida de tiempo y de recursos.. A ver cómo sería esa tienda o web que le iban a hacer por 30 €... jaja Seguimos creyendo que cuanto más barato, mejor. Y no.
Buena anécdota :)

 
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