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¡A vueltas con los virus! y… ¡no son los de la gripe!


Seguro que os ha pasado más de una vez… el ordenador empieza a hacer locuras (en el mejor de los casos), llamas al informático y… ¡bingo! Te ha tocado el gordo, ¡tienes un virus!

Bueno, tú no lo tienes, lo tiene tu ordenador y, ¡no está claro que es mejor, sí que lo tengas tú o tu equipo!

Llegados este punto y una vez superada la desesperación inicial, te pones a reflexionar sobre qué es ese maldito virus que te ha hecho ¡la p…! pues, por si no lo sabes, te dejo aquí una ligera información de lo que es, esa cosa, que “ha decidido instalarse en tu adorado equipo”

Un virus informático es un programa que se instala en tu ordenador y que tiene la gran habilidad de mantenerse oculto, auto reproducirse y causar efectos destructivos (cómo habrás podido comprobar), por eso lo de “virus” les va tan bien.

El contagio se realiza mediante un contacto, por ejemplo, un fichero infectado transferido desde un dispositivo a otro. Entra en tu equipo, normalmente, por copia o descarga de algún fichero, busca el mejor sitio donde quedarse sin llamar la atención y comienza con su trabajo de infectar ficheros ya sea de forma aleatoria o preescogidos, genera réplicas de sí mismo y en un momento dado, destruye algo o simplemente “se manifiesta”.

Al principio, los virus eran claramente destructivos, los hackers hacían así públicas las grietas de seguridad de los sistemas y también dejaban claras sus habilidades para romper códigos e infiltrarse en cualquier sistema. En poco tiempo, los virus pasaron a convertirse en una forma fraudulenta de acceder a grandes bancos de datos y a redes de ordenadores que contenían información confidencial, todo ello con un fin más monetario que puramente destructivo.

No todos generan problemas graves, la mayoría se limitan a recopilar información, ralentizar procesos, etc. Los más peligrosos actúan sobre el sistema operativo y pueden llegar a corromper datos, manipularlos o en general atacar directamente el funcionamiento del sistema operativo.

Como ya sabrás, la mejor manera de evitar posibles ataques es mantener activado y actualizado un buen programa antivirus que compruebe todo lo que se introduce en tu equipo. Los antivirus, detectan y eliminan los virus y también “pone en cuarentena” todo aquello que le parezca peligroso o sospechoso. En zona virus, puedes encontrar información y descargarte las últimas versiones de los mejores antivirus.

Existen infinidad de virus (gusanos, troyanos…) y su clasificación normalmente se realiza en función del lugar donde se alojan y de su capacidad de réplica o por la plataforma en la que se desarrollan:

  • Virus de arranque. Utilizan el disco de arranque para hacer sus fechorías. Crean problemas en el arranque, cambios en las configuraciones de usuarios, en las contraseñas, en los perfiles de administrador y en la memoria física del ordenador. ¡Hay que eliminarlos rápidamente! Si se propagan… ¡el desastre!
  • Virus de archivos. Infectan los archivos. Normalmente, ejecutables afectando a programas en concreto. El llamado Viernes 13 fue un ejemplo de este tipo de virus.
  • Virus de macros. Es una familia de virus que se ejecuta en controles de scripts de programas que utilizan aplicaciones como Word o Excel. No dependen de plataformas ni de sistemas operativos, sino únicamente de la aplicación que se ejecute en el equipo.
  • Virus de punto de entrada. O virus EPO (Entry Point Obscuring). Se ejecutan automáticamente, como archivos .com o .exe, infectan el código fuente del programa al que van dirigidos y por extensión a todos los ficheros asociados a él. Pueden permanecer dormidos, latentes o en incubación durante bastante tiempo y un buen día, sin necesidad de haberlos activado… despiertan y empiezan a hacer de las suyas!
  • Falsos virus o Hoaxes. No se consideran realmente virus. Se trata de cadenas de emails que generalmente anuncian la amenaza de algún virus peligroso (que no existe) y por temor, intentando prevenir a otros, se envían y reenvían incesantemente.
  • Polimorfos o Mutantes. Están cifrados para que no se puedan detectar fácilmente. Este tipo de virus, cada vez que contagia algo cambia de forma o muta para hacer de las suyas libremente. Los antivirus a veces no son capaces de detectar este tipo de virus.

Como víctima de uno de estos virus… os recomiendo que sin falta os instaléis un buen antivirus… ¡me lo agradeceréis!

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